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lunes, 3 de junio de 2013

Homero Aridjis

Homero Aridjis



Poeta y periodista mexicano nació en Contepec, Michoacán, 1940. 





Estudió periodismo y escribió desde muy joven en suplementos culturales. Entre 1959 y 1960 fue becario del Centro Mexicano de Escritores. Colaboró en la edición de las antologías Poesía en movimiento (1966, con Octavio Paz, Alí Chumacero y José Emilio Pacheco), Seis poetas latinoamericanos de hoy (1972) y New Poetry of Mexico (1972). Fue fundador y director de la revista de poesía Correspondencias y jefe de redacción de la revista Diálogos. En su larga trayectoria como promotor cultural dirigió el Instituto Michoacano de Cultura y coordinó tres festivales internacionales de poesía; se desempeñó también como diplomático en los Países Bajos y Suiza.

        En 1985 cofundó el Grupo de los Cien, grupo ecologista integrado por artistas e intelectuales de todo el mundo comprometidos con la defensa del medio ambiente, y cuya labor ha sido reconocida en diversas ocasiones. Desde 1995 publicó quincenalmente en el diario Reforma artículos sobre medio ambiente, cultura, política y literatura. En 1997 fue elegido presidente del Pen Club Internacional para el periodo 1997-2000. Obtuvo el premio Xavier Villaurrutia en 1964 por su poemario Mirándola dormir; posteriormente, en 1997, mereció el premio Roger Callois al conjunto de su obra; recibió además en dos ocasiones la beca Guggenheim.

         Homero Aridjis es uno de los intelectuales de mayor prestigio en México. Su obra, traducida a quince idiomas, comprende más de medio centenar de libros. Como poeta ha desarrollado una extensa producción en la que ha cantado al amor y a la muerte y en cuyos versos se advierte un trasfondo metafísico. Es autor de poemas de gran sensualidad, inspirados en los mitos clásicos (Perséfone, 1967), pero su estilo, influido en los inicios por Octavio Paz, fue orientándose después hacia una máxima depuración y sencillez discursiva, en la línea de José Emilio Pacheco. En el volumen Ojos de otro mirar (2002) recogió cuatro décadas de su poesía. Entre sus libros anteriores pueden citarse Los ojos desdoblados (1960), Antes del reino (1963), Mirándola dormir (1964), Perséfone (1967), Los espacios azules (1968), Quemar las naves (1975), Vivir para ver (1977) y Construir la muerte (1982).

                 Su registro poético es amplio: abarca desde el verso libre hasta la prosa lírica. Aunque su obra es básicamente poética, incursionó con bastante fortuna en la novela histórica. De su obra narrativa destacan las novelas 1492. Vida y tiempos de Juan Cabezón de Castilla (1985), Memorias del Nuevo Mundo (1988), El Señor de los Últimos Días: Visiones del año mil (1994), La montaña de las mariposas (2000), La zona del silencio (2002) y La Santa Muerte (2004). También ha publicado obras de teatro, de ensayo y de literatura infantil.





Sobre su Obra:

Aridjis ha publicado 41 libros de poesía y prosa, muchos de ellos traducidos a quince idiomas. Sus reconocimientos incluyen: Premio Xavier Villaurrutia 1964 al mejor libro del año por Mirándola dormir, el escritor más joven en recibirlo; el Premio Literario Novedades y Diana 1987-1988 por Memorias del Nuevo Mundo; Premio Grinzane Cavour para mejor novela extranjera traducida al italiano en 1992 por 1492, Vida y tiempos de Juan Cabezón de Castilla. 1492 Vida y tiempos de Juan Cabezón de Castilla fue un New York Times Notable Book of the Year. Recibió el Premio Roger Caillois en Francia, por su obra de poesía y prosa; y, en Serbia, el más alto honor literario, la Llave de Oro de Smederevo, por su poesía. En 2005, el Estado de Michoacán lo distinguió con el primer Premio Estatal Eréndira de las Artes. Dos veces recipiente de la beca de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation, Aridjis fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Indiana. Ha sido profesor visitante en las universidades de Indiana, Nueva York y Columbia, y fue distinguido con la Nichols Chair en Humanidades y Esfera Pública de la Universidad de California, en Irvine. Desde 1985 ha colaborado en la página editorial de los periódicos mexicanos La Jornada, Reforma y El Universal con artículos sobre medio ambiente, política y tópicos literarios.

                    Homero Aridjis ha servido a México como embajador en el Reino de los Países Bajos y en Suiza. Durante seis años fue Presidente Internacional de PEN Internacional, la organización mundial de escritores fundada en Londres en 1921. Desde abril de 2007 hasta la abolición del puesto en enero de 2010 fue embajador de México ante la UNESCO, donde defendió los derechos humanos, la libertad de expresión y la diversidad cultural, y fue un crítico abierto de la falta de transparencia y rendición de cuentas de la organización.

Han escrito sobre la obra de Aridjis:
Henri Michaux: “Homero Aridjis es un gran viajero del continente de la poesía”.
Juan José Arreola: “Asistir al desarrollo de su talento de poeta ha sido una de mis mejores alegrías”.
Yves Bonnefoy: “Una gran llama pasa a través de las palabras, la poesía de Homero Aridjis enciende la realidad en imágenes que a la vez la iluminan y la consumen, haciendo la vida una hermana del sueño. Aridjis es un gran poeta; nuestro siglo tiene gran necesidad de él”.

Octavio Paz: “En la poesía de Homero Aridjis hay la mirada, el pulso del poeta: hay el tono inconfundible de aquel que tiene necesidad de decir y que sabe que todo decir es imposible; hay la palabra plena y la conciencia de la oquedad de la palabra; hay erotismo y también amor; hay el tiempo discontinuo de la vida práctica y racional y la continuidad del deseo y de la muerte; hay la verdad original del poeta.” Perséfone (1967).

André Pieyre de Mandiargues: “Pasajes de este libro nos cautivan un poco a la manera de Los Cantos de Maldoror. Libro bastante único en las literaturas contemporáneas es este vasto poema en prosa que es narrativo sin dejar nunca de ser poético, que es realista quedando siempre fantástico y que reduce al lector a un papel de simple espejo en el que la visión fabulosa del poeta se inscribe como el sueño de un niño muy puro que hubiera hecho un agujero en el muro de las convenciones para observar a su antojo un espectáculo infame”, André Pieyre de Mandiargues.

Kenneth Rexroth: “Aridjis es un poeta visionario de beatitud lírica, concentraciones cristalinas y espacios infinitos. No puedo pensar en otro poeta de la generación de Aridjis en Latinoamérica que se sienta tan a sus anchas en los espacios azules de la iluminación -la iluminación del amor trascendente. Éstas son palabras para una nueva Flauta Mágica”, Kenneth Rexroth, introducción a "Blue Spaces". (1974).
Alejandro Jodorowsky: “Homero Aridjis es un gran poeta. Tiene afinidades enormes con el surrealismo y la ciencia ficción, pero más con la cábala. Tiene influencia mística, cabalística. Su lenguaje es muy rico, ha aportado una nueva manera de decir las cosas. Hay en su poesía el amor, no a la mujer o al hombre en especial, sino como lo cantaron San Juan de la Cruz, Salomón en el ‘Cantar de los cantares’, los místicos. Un amor muy vasto que se equipara a las cartas del Tarot 2 y 3: La Papisa y La Emperatriz.”
Juan Rulfo: “La poesía de Homero Aridjis es un símbolo del amor. Su obra es muy bella, sobre todo en el sentido de la expresión, que en él es muy original, muy nueva. Trata sus temas de una manera muy limpia. Debo aclarar que sus intenciones poéticas no son eróticas en el sentido que generalmente se da al erotismo, sino amorosas. Digo de Aridjis que es un poeta del amor, en el sentido más noble.”

"El último Adán" (1981). Luis Buñuel: “El apocalipsis será obra del hombre y no de Dios, lo que a mi juicio es una verdad absoluta. Ésa es la diferencia entre el delirio apocalíptico de El último Adán y la mediocre descripción apocalíptica de San Juan. Sin duda, la imaginación humana se ha enriquecido al paso de los siglos. El último Adán, ya su Eva desaparecida, recorre bajo un cielo oscuro y humo denso ciudades destruidas, campos yertos, atraviesa grupos humanos despavoridos, siempre con el pelo y cejas quemadas, vacías sus órbitas y vientres de pellejo colgante. Volcanes en erupción y entrechocar de grietas telúricas dificultan su marcha, humo, cenizas, esqueletos, miembros humanos por doquier y sobre todo la horrible putrefacción de la carne que yo llamo ‘olor dulzón de eternidad’.

‘La sonrisa innumerable del mar’, del Homero griego se ha extinguido y ahora es solo negrura y caos. La narrativa es una permanente y obsesiva reiteración que a mi juicio contribuye poderosamente a la terrible atmósfera de ese apocalipsis delirante de Aridjis cuyo titulo podría ser también Dies irae, dies illa, solvet saeclum in favilla (1) (1) He suprimido lo de teste David cum sibylla, porque me parece idiota." Luis Buñuel, “El último Adán de Homero Aridjis”, (Unomásuno, México, 1983).

"1492. Vida y tiempos de Juan Cabezón de Castilla" (1985).

Elie Wiesel: “En esta novela de lectura bastante amena, que trata de un capítulo muy especial y doloroso de nuestra historia, Homero Aridjis combina erudición, sensibilidad e imaginación poética. Yo la recomiendo calurosamente.”
Carlos Fuentes: “Un gran poeta mexicano, Aridjis abarca la historia y la ficción con el calor y la profundidad de una visión lírica.”

The New York Times: “Esta novela nos recuerda a clásicos como Don Quijote de Cervantes o a ciertos frescos por Velázquez y El Greco.”

Giuseppe Bellini: “'1492. Vida y tiempos de Juan Cabezón de Castilla' es sin duda una de las novelas de mayor relieve del siglo XX, digna de figurar entre las obras maestras de la narrativa hispanoamericana.” Giuseppe Bellini, Nueva Historia de la Literatura Hispanoamericana (1997).
"Gran teatro del fin del mundo" (1989).

Catherine Raffi-Beroud: “La idea de la destrucción final del mundo no es privativa del cristianismo. También en la tradición azteca cada ‘sol’ acababa con una catástrofe que lo destruía todo, pero era una catástrofe ‘natural’. En Aridjis, pese a todas las destrucciones el hombre sobrevive en un marco vital, en un mundo que es el teatro donde el hombre actúa, o sea el lugar de la representación, de la ilusión. Interesante es notar que en este mundo-teatro impera la locura y lo que se (re)presenta es un mundo al revés”. Catherine Raffi-Beroud, “Reflexiones acerca de 'Gran teatro del fin del mundo' de Homero Aridjis”, en "La luz queda en el aire, Estudios Internacionales en torno a Homero Aridjis", ed. Thomas Stauder (2005).

"La leyenda de los soles" (1993) y "¿En quién piensas cuando haces el amor?" (1995), es un díptico sobre la vida cotidiana en la ciudad de México en 2027 basado en la profecía mexicana del fin del Quinto Sol.

"Tiempo de Ángeles" (1994). J. M. G. Le Clézio: “Aridjis es un poeta inspirado y una especie de profeta, 'el único que todo lo ve'. "Tiempo de Ángeles", el poemario de Homero Aridjis, publicado en 1994, supone una etapa importante de su obra, compleja y combativa, que lo sitúa al lado de los grandes autores inspirados del siglo XX, junto a Wilfred Owen, T. S. Eliot y Augusto Roa Bastos.” J. M. G. Le Clézio, “Homero Aridjis, el hombre que habla con los ángeles”, Le Nouvel Observateur, 1994.
"La Montaña de las mariposas" (2000).

Carlos García Gual: “La montaña de las mariposas es un relato autobiográfico, pero a la vez una novela de costumbres. La mezcla de géneros narrativos viene así a conformar esta espléndida narración llena de autenticidad y de fulgor poético. La rememoración de la lejana niñez y adolescencia exige la de sus paisajes y paisanajes en cuadros que nos recuerdan como escenas que parecen impregnadas de un fantasmagórico realismo mágico acaecieron de verdad en pueblos como Contepec, y al margen de la sordidez y brutalidad hubo santuarios tan prodigiosos como el monte de las peregrinas mariposas monarca.” Carlos García Gual, "La Montaña de las mariposas", en “La luz queda en el aire, Estudios Internacionales en torno a Homero Aridjis, ed. Thomas Stauder (2005).

"Ojos de otro mirar" (2001). Seamus Heaney: “Los poemas de Homero Aridjis abren una puerta hacia la luz”, Seamos Heaney, en "Eyes to See Otherwise", 2001.

"La Zona del Silencio" (2002).

"Los poemas solares" (2005). Alejandro Jodorowsky: “Los poemas de Homero Aridjis son soles interiores.”

Tanto "La Santa Muerte" (2004) como "Sicarios" (2007) se encuentran entre las primeras novelas escritas sobre el tema del culto a la Santa Muerte y la violencia criminal en México.

"Sicarios" (2007). “Es una de esas novelas violentas y ágiles que no hacen más que mostrarnos descarnadamente los tiempos que estamos viviendo. En "Sicarios" se podrán hallar los ejemplares más truculentos de los bajos fondos mexicanos. Otro punto alto de la novela es conocer (y el reto que significa pasarlo a la ficción, por supuesto) al detalle la forma en que operan no sólo las bandas criminales, sino también los “guaruras” y las mismas autoridades policiales (que, en el fondo, parecen ser los mismos). Otro de los méritos de esta novela no sólo se detiene en lo anteriormente mencionado, sino en el empleo de un lenguaje claro, preciso, como el filo de una navaja, el cual parece que no hace más que ser un reflejo de sus personajes, de esa alocada carrera del crimen, del dinero, de los muertos, de los gobiernos corruptos. ¿Una novela pesimista? ¿Pesimista del siglo XX y XXI? Parece que sí, pues tengo la impresión de que Homero Aridjis al final nos dice que nada puede cambiar, que el crimen organizado (anónimo y por eso tan grande y efectivo) es el que preside los gobiernos del mundo por ahora y por todos los tiempos.” Wilmer Urrelo Zarate, (La Prensa, Bolivia, 2008).



"Los invisibles" (2010). Alberto Manguel: “Los invisibles es la historia de un hombre ordinario cogido en lo que aparece ser una odiosa conspiración internacional para destruir el mundo. El héroe es un fotógrafo parisino, Nicolas Antschel; la conspiración, una iniciada en el siglo XVII (o tal vez antes) por un grupo asociado con los Rosacruces y la Cábala Judía. De acuerdo a una leyenda antigua, existe una fórmula para hacerse invisible: notoriamente, la invisibilidad otorgará a quien posea el don, el poder inmenso de estar presente sin ser visto y de ser capaz de realizar todo tipo de acciones sin ser notado. Los dignatarios de la Iglesia, los inquisidores, y más tarde los Nazis en su búsqueda de dominio mundial, buscan encontrar a la persona o personas que conocen la fórmula secreta”. Alberto Manguel, Los invisibles, 2010.

J.M.G. Le Clézio: “'Los invisibles' es a la vez una historia, un itinerario místico y una contra historia de la mistificación, cuyas consecuencias son aparentes ahora en el Occidente. Después de leer la novela, creo que será imposible caminar por las calles de París sin sentirse rodeado por fuerzas invisibles”, J.M.G. Le Clézio.

Entrevista en Galerías VIP:



Jorge Volpi

Jorge Volpi


Escritor Mexicano perteneciente a la llamada generación del crack nació en la ciudad de México el 10 de Julio de 1968.






Empezó a escribir muy joven, solamente a los dieciséis años, tras participar en un concurso de cuento en el Centro Universitario México, al que también acudieron Ignacio Padilla y Eloy Urroz, con quienes más tarde elaboraría el Manifiesto Crack. Fue catedrático de la Universidad Marista y de la UDLA. Luego se decantó por lecturas de historia, filosofía y ciencia. Se licenció en Derecho por la UNAM y obtuvo el grado de maestro en Letras Mexicanas por la misma universidad; también se doctoró en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca, adonde fue con su amigo Padilla, con una tesis sobre las relaciones entre el subcomandante Marcos y los intelectuales en 1994 (más tarde se convertiría en el libro La guerra y las palabras). Sobre el poeta suicida Jorge Cuesta escribió el ensayo El magisterio de Jorge Cuesta, que le valió el Premio Plural de ensayo en 1991. Ese mismo año publicó su primer libro de cuentos, Pieza en forma de sonata, para flauta, oboe, cello y arpa, Op. 1, donde reflexiona sobre la enfermedad que produce la música en sus intérpretes, que tienen un ímpetu obsesivo de alcanzar la ejecución perfecta de su instrumento musical, como si fuese una especie de destino sexual. Fue profesor visitante en las universidades de Emory (Atlanta) y Cornell (Ithaca (Nueva York)).
Su primera producción novelística agrupa A pesar del oscuro silencio (1993), La paz de los sepulcros (1995) y El temperamento melancólico (1996) y las novelas cortas Días de ira (en el volumen Tres bosquejos del mal, 1994), Sanar tu piel amarga (1997) y El juego del Apocalipsis (2000).
Con su novela En busca de Klingsor (Seix Barral, 1999), que obtuvo varios premios, inició una llamada Trilogía del siglo XX. Esta obra —que trata sobre un científico norteamericano que se une al ejército con la misión, al final de la Segunda Guerra Mundial, de descubrir quién es Klingsor, presumiblemente un científico nazi de muy alto nivel— supuso su consagración internacional al ser publicada en veinticinco idiomas. Completó la trilogía con El fin de la locura (Seix Barral, 2003) y No será la tierra (Alfaguara, 2006). Su obra se ha traducido a 25 idiomas.
Escritor atípico en la esfera cultural mexicana, Volpi se documenta a fondo antes de empezar una obra y siente una gran pasión por el mundo de la ciencia y sus implicaciones, así como también por la política y el pensamiento actual. Sus novelas van dirigidas a un lector culto, inquieto e inteligente, a fin de inducirlo a una reflexión en el fondo ética.
Además, ha cultivado el ensayo con obras como La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968, y La guerra y las palabras. Una historia intelectual de 1994, donde aborda la Revolución Zapatista Mentiras contagiosas; autor de antologías (Día de muertos, de jóvenes cuentistas mexicanos) y junto con Fernando Iwasaki, de una edición comentada de los cuentos completos de Edgar Allan Poe, en la que participan sesenta y nueve cuentistas españoles e hispanoamericanos). Su ensayo más reciente es Leer la mente. El cerebro y el arte de la ficción (2011).
Colabora habitualmente, entre otros medios, con el semanario mexicano Proceso, el diario español El País, y tiene un blog en El Boomeran(g). Ha sido profesor universitario, miembro del Sistema Nacional de Creadores de México, director del Instituto de México en París (2001) —en Francia compiló durante dos años información sobre el mayo de 1968 para sus obras y leyó en profundidad las teorías de Jacques Lacan, Michel Foucault, Roland Barthes y Louis Althusser—, y durante cuatro años dirigió Canal 22, la cadena cultural de la televisión pública de México.
Con La tejedora de sombras —novela sobre Christiana Morgan y su relación con el fundador de la Clínica Psicoanalítica de Harvard, Henry Murray— obtuvo el Premio Planeta-Casa de América 2012.




Obra:
Leer la mente (2011). Ediciones Alfaguara, España
No será la tierra (2006). Ediciones Alfaguara, España
Dos novelistas poco edificantes (2004). Volpi, Jorge; Urroz, Eloy. Algaida Editores, España
Geometric intimacies. Sebastián Sculptor (2004). Ediciones Turner, España
Geometría emocional. Sebastián escultor (2004). Ediciones Turner, España
La guerra y las palabras (2004). Editorial Seix Barral, España
El fin de la locura (2003). Editorial Seix Barral, España
DesafíSu Blogos de la ficción (2002). Volpi, Jorge, [et. al.] Universidad de Alicante. Servicio de Publicaciones, España
En busca de Klingsor (2000). Círculo de Lectores, España
El juego del apocalipsis: un viaje a Patmos (2000). Nuevas Ediciones de Bolsillo. España
Tres bosquejos del mal (2000). Urroz, Eloy; Padilla, Ignacio; Volpi, Jorge. El Aleph Editores, España



Premios:
Premio Plural de ensayo 1991
Premio Biblioteca Breve 1999 por En busca de Klingsor
Premio Deux Océans 1999 por En busca de Klingsor
Prix Grinzane Cavour Deux Océans 2000 por En busca de Klingsor (À la recherche de Klingsor)
Premio Mejor Traducción del Instituto Cervantes de Roma 2002 por En busca de Klingsor (In cerca di Klingsor)
Premio Iberoamericano Debate-Casa de América 2008 por El insomnio de Bolívar2
Premio Mazatlán de Literatura 2009 por Mentiras contagiosas
Premio José Donoso 2009
Beca Guggenheim
Orden de las Artes y las Letras (Francia)
Premio Planeta-Casa de América 2012 por La tejedora de sombras


Su blog:
http://www.elboomeran.com/blog/12/blog-de-jorge-volpi/

Entrevista a Jorge Volpi por su libro “La Tejedora de Sombras”:



Por: Yael Akim Ronzón Morell

Gustavo Sainz



Gustavo Sainz


Narrador, ensayista y guionista, nació en la Ciudad de México el 13 de julio de 1940.





Estudió Leyes y Letras Españolas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue director de las revistas Claudia y Caballero. Fundó las revistas Eclipse y Audacia. Asesor editorial de la Secretaría de Educación Pública (1976-1979); fundador de la Colección SepSetentas y el calendario Ramón López Velarde. Profesor en la UNAM (1972-1977). Jefe del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (1975-1977). Director literario de la editorial Grijalbo. Director del Departamento de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (1977-1981).
Es investigador y profesor de literatura española en la Universidad de Nuevo México, en Alburquerque, desde 1982, además de profesor de literatura en la Universidad de Bloomington, Indiana.
Dentro de su obra sobresalen: Antología de la poesía erótica (Orientación, 1972), Jaula de palabras. Una antología de la nueva narrativa mexicana (Grijalbo, 1980), Corazón de palabras (Cuentos eróticos, Grijalbo, 1981), Los mejores cuentos mexicanos (Barcelona, Océano, 1984); Gustavo Sáinz. Autobiografía. Nuevos escritores mexicanos del Siglo XX presentados por sí mismos (Empresas editoriales, 1996); Autorretrato con amigos (Ensayo, 1967).
Novelas: Gazapo (Joaquín Mortiz, 1965), Obsesivos días circulares (Joaquín Mortiz, 1969), La princesa del Palacio de Hierro (Joaquín Mortiz, 1974), Compadre lobo (Grijalbo, 1976), Ojalá mueras y otras novelas clandestinas mexicanas (Barcelona, Océano, 1982), Fantasmas aztecas (Grijalbo, 1982), Paseo en trapecio (Edivisión, 1985), Muchacho en llamas (Grijalbo, 1987), A la salud de la serpiente (Grijalbo, 1991), Retablo de inmoderaciones y heresiarcas (Joaquín Mortiz, 1992), La muchacha que tenía la culpa de todo (Monterrey, Castillo, 1995), Salto del tigre blanco (Joaquín Mortiz, 1996), Quiero escribir pero me sale espuma (Plaza & Janés, 1997) y Con tinta sangre del corazón (Plaza & Janés, 2000).
A lo largo de su trayectoria como creador ha recibido varios reconocimientos: Becario del Centro Mexicano de Escritores (1962-1963); Beca de la Fundación Ford 1968; Premio Xavier Villaurrutia 1974, por La princesa del Palacio de Hierro; Beca de la Fundación John Simon Guggenheim, 1974; Beca de la Fundación Tinker, 1981 y Beca del National Endowment for the Arts, 1983.
Dentro de las preferencias culturales del escritor Gustavo Sáinz, el cine tiene un lugar destacado:
“Como soy un coleccionista paranoico, he cubierto muchas áreas del cine verdaderamente completas. Y esto se refleja en mi trabajo narrativo. Por ejemplo La princesa del Palacio de Hierro quería que tuviera un ritmo de película de acción tras acción, sin parar nunca, además de acciones sin objetivo, finalidades sin fin, digamos. Nadie se ha fijado en este aspecto de la novela, pero el ritmo de ella está marcado por el cine mudo norteamericano, por las comedias norteamericanas, principalmente de Harold Lloyd y Buster Keaton. Luego sigo viendo películas y me siguen influyendo, continúo pensando por imágenes. Constantemente sufro entre si me lanzo a hacer una película o no me lanzo, o mejor sigo siendo nada más escritor. (…)
Entonces, yo por eso no hago cine, pero estoy muy cerca de los que lo hacen”. (Sufro entre si me lanzo a hacer una película o mejor sigo siendo nada más escritor: Gustavo Sáinz. Por César Güemes/I. El Financiero. Sección Cultural, 18 de marzo de 1996. P. 82).



Su obra:

  • Gazapo, 1965
  • Obsesivos días circulares
  • La princesa del Palacio de Hierro, 1974
  • Compadre Lobo, 1977
  • Fantasmas aztecas, 1982
  • Paseo en trapecio
  • Muchacho en llamas, 1988
  • Retablo de heresiarcas e inmoderaciones
  • A la salud de la serpiente
  • A troche y moche, 2002
Gustavo Sains sobre su obra Gazapo:
En ella narro dos historias. En la primera un adolescente que rompe con su primer ambiente (la familia) trata de adaptarse a un segundo (los amigos, la vida en soledad, las aventuras de soltero). Fracasa en el intento. Entre él y sus amigos media un vacío abismal. Se deja entrever que en el amor encontraría cierta felicidad, pero para él, amor es conquista. La segunda historia, atada por completo a la primera, es la crónica desenfadada de una seducción. Con Menelao y Gisela creo un curioso e ingenuo clima erótico. Los muevo más en el terreno de las posibilidades que en el real de los hechos. 

El narrador de la novela es Menelao, el protagonista principal. Utiliza todas las personas gramaticales para llevar a cabo su cometido. La presencia de una grabadora y de varias cintas grabadas permite desarrollar la historia en varios planos y, también que los personajes pueden leer, o mejor dicho oír, sus propias aventuras. Y detener, fijar, paralizar, fotografiar estas aventuras de manera que uno pueda moverlas en el tiempo y cambiarlas de sitio en el orden de la historia, aunque esta vicisitud se presenta nada más como posibilidad. 

En Gazapo nada parece suceder directamente, y todos los testimonios son oblicuos. Es decir: el lector conoce los hechos después de tres o cuarto rebotes. A veces los hechos dan la impresión de estar sucediendo, y no es verdad: se trata de cintas magnetofónicas que suplantan a la acción. 

En todos los casos, los sucesos del mundo exterior apenas parece herir la conciencia de los personajes. Por otra parte, su mundo interior, cuando existe es hosco. Generalmente es nulo, y excepto Menelao ningún otro personaje se permite pensar. Quiero decir pensar como reflexión, porque en rigor el acto de hablar presupone la acción pensante, por llamarla así. 

Aunque los límites no se precisan en el texto, la novela transcurre en una semana, de viernes a viernes. Un truco narrativo permite que el narrador esté situado en un punto fijo desde el cual domina este periodo. El punto fijo es el lunes, casi el centro de la semana viernes-viernes. Hacia el primer viernes. Menelao maneja un tiempo real. Hacia el segundo, se complica al hablar de un tiempo creado, lleno de posibilidades y variantes. En esta segunda parte de la novela todo sucede muchas veces. Es el reino de la contingencia, el dominio de la hipótesis. La abuelita de Menelao, por ejemplo, muere de cinco diferentes maneras. Una vista de Menelao y Gisela al departamento sufre muchas variantes y conduce siempre a diferentes desenlaces. En esta parte ningún conflicto se resuelve, es un poco la zona del sueño, y el soñador, siempre en peligro de muerte, despierta a tiempo para salvarse. A lo largo de la novela, cada capítulo anula en cierta forma a los anteriores y en forma definitiva al inmediato anterior. 

En Gazapo abunda lo anecdótico. En un primer núcleo de anécdotas fatigo lugares comunes de adolescencia: el desequilibrio familiar, el divorcio de los padres y a convivencia con una madrastra a la que por tradición se odia, la huida de casa. . . En el segundo núcleo se narran cosas a la mayor brevedad y velocidad posibles. Las aventuras presentes y los recuerdos apenas están enunciados. Al no desarrollarlas por completo, atiborro el texto de sucesos innumerables y hago creer a algún lector desprevenido que no he aprovechado correctamente el material. Todo esto me permite depreciar el mundo anecdótico, sin prescindir de él.


Blog de Gustavo Sainz:

Gustavo Sainz sobre su novela Gazapo:




Elena Poniatowska Amor

Elena Poniatowska Amor


Princesa, periodista y escritora mexicana.




Elena Poniatowska recibió, al nacer, el título de princesa Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor, hija del príncipe Jean Joseph Evremond Sperry Poniatowski, descendiente de la familia del rey Estanislao II Poniatowski de Polonia— y de María de los Dolores (Paula) Amor de Yturbe. Su familia emigró a consecuencia de la segunda guerra mundial: Elena llegó a los diez años de edad con su madre —nacida en 1913 en París en una familia porfiriana exiliada en Francia tras la revolución mexicana; el padre continuaría combatiendo y se reuniría con ellas después de finalizada la contienda—y su hermana Kitzya a la Ciudad de México. Allí, ambas niñas aprendieron el castellano de su nana Magdalena Castillo. A los 10 años fue enviada a los Estados Unidos a estudiar, primero en un colegio católico de Filadelfia y después en el Manhattanville College de Nueva York. 
Ya de regreso en México, comenzó en 1954 su carrera periodística: trabajó primero en el periódico Excélsior, y el año siguiente comenzó su colaboración en el periódico Novedades, que continuaría prácticamente durante toda su vida. Actualmente escribe para el periódico La Jornada. Sus entrevistas a autores mexicanos y extranjeros alcanzaron gran éxito, y más tarde algunas de ellas se reunieron en Palabras cruzadas (1961) y en Todo México (1990). Poniatowska ha escrito en numerosas publicaciones, tanto nacionales como internacionales.
El primer libro de ficción que publicó aquel mismo año fue Lilus Kikus, una colección de cuentos, seguida en 1963 por Todo empezó el domingo. Mientras tanto, en 1955 había nacido su primer hijo, Emmanuel. En 1965 viajó a Polonia con su madre, y desde allí envió a Novedades una serie de crónicas en las que "cuestionaba el sentido de moral establecido, el de justicia y en general, el absurdo de la vida".
El reconocimiento internacional le vino con sus libros de testimonios, Hasta no verte, Jesús mío (1969), novela basada en un larga entrevista a la lavandera Josefina Bórquez, y especialmente con La noche de Tlatelolco (1971), acerca de la matanza, principalmente de estudiantes, ocurrida el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas.
El año de aquella tragedia nacional Poniatowska se casó con el astrofísico mexicano Guillermo Haro (1913-1988), con quien tuvo dos hijos más: Felipe y Paula. Pocos meses después murió su hermano Jan en un accidente automovilístico (había nacido en 1947, en México), y el padre de la escritora, por el impacto emocional, falleció al poco tiempo. 
Poniatowska ha escrito cuentos, novelas, teatro y poesía. Entre las constantes de su obra encontramos la presencia de la mujer y su visión del mundo, la ciudad de México con su belleza y sus problemas, las luchas sociales, la vida cotidiana, la literatura, la denuncia de injusticias y la crítica social. Como creadora, se apoya en los recursos de la entrevista y la investigación periodística e histórica, quizá por ello su narrativa tiene mucho de testimonio, reportaje de investigación", señalan Angélica Arreola y Laura Navarrete. 
«Sus escritos, especialmente sus crónicas, son una fuente excelente de información cultural, política, sociológica, económica e histórica de México y su pueblo», dice una enciclopedia en lengua inglesa.
A pesar de sus orígenes aristocráticos, Poniatowska ha sido políticamente de izquierda y una defensora de los derechos humanos que ha influido con sus puntos de vista sobre los sectores intelectuales más prominentes de México. Como dice la editorial Alfaguara, es una «periodista y escritora comprometida», que «a menudo ha puesto su pluma al servicio de las causas más justas».
En las elecciones presidenciales de 2006 apoyó a Andrés Manuel López Obrador, el candidato de la Coalición Por el Bien de Todos, quien ha sido presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Ante la crítica de algunos sectores, 24 destacados escritores extranjeros, entre los que figuraba el el premio Nobel 1998 José Saramago, firmaron una carta en su apoyo. Ese mismo año, participó en julio, junto con otros intelectuales, en la firma de un desplegado que condenaba los ataques israelíes al Líbano. El embajador de Israel en México acusó a los firmantes de apoyar el terrorismo.
A partir del 2007, el gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Cultura, ha instaurado el Premio Iberoamericano de Novela «Elena Poniatowska», dotado de 500,000 pesos. El ganador de la primera edición de este certamen fue el novelista y licenciado en filosofía mexicano, Álvaro Uribe, por su novela Expediente del atentado.
Es sobrina de la poetisa mexicana Pita Amor (1918-2000).



Obra:

Lilus Kikus, México: Los Presentes, 1954; edición más reciente: México, Era, 1991 ISBN 968-411-132-0.
Melés y Teleo. Apuntes para una comedia. México: Revista Panoramas, 1956.
Todo empezó el domingo. Ilustraciones de Alberto Beltrán. México: Fondo de Cultura, 1963. edición más reciente: México: Océano de México, 1998 (Tiempo de México). ISBN 970-651-052-4
Palabras cruzadas. Crónicas. México: Era, 1961. (Biblioteca Era)
Hasta no verte, Jesús mío. México, 1969. Edición más reciente: Barcelona: Nuevas Ed. de Bolsillo, 2002 (Ave Fénix de bolsillo; 326,4). ISBN 84-8450-829-3.
La noche de Tlatelolco. Testimonios de historia oral. México 1971. Edición más reciente: México, Era, 1993, ISBN 968-411-220-3, sobre la matanza del 2 de octubre de 1968 (crónica)
Querido Diego, te abraza Quiela. México 1978; edición más reciente: México: Era, 1988 (Biblioteca Era; 109). ISBN 968-411-214-9.
De noche vienes. México: Grijalbo, 1979; edición más reciente: México: Era, 1992, ISBN 968-411-136-3.
Gaby Brimmer. México: Grijalbo, 1979. ISBN 968-419-101-4. edición más reciente: 3. ed. Buenos Aires; México; Barcelona: Grijalbo, 1980.
Fuerte es el silencio. México 1980; edición más reciente: México: Era 1991 (Biblioteca Era; 128/10: Serie crónicas) ISBN 968-411-054-5 (crónica).
Domingo 7. México 1982; edición más reciente: México: Océano, 1985. ISBN 968-493-023-2.
El último guajolote. México: Cultura/SEP; Martín Casillas, 1982. (Colección Memoria y olvido: imágenes de México).
¡Ay vida, no me mereces! Carlos Fuentes, Rosario Castellanos, Juan Rulfo, la literatura de la Onda. México, 1985; edición más reciente: México: Joaquín Mortiz, 1992. ISBN 968-27-0495-2
La "Flor de Lis". México: Ed. Era, 1988; edición más reciente: México: Era, 1992. ISBN 968-411-171-1 (novela).
Nada, nadie. Las voces del temblor. México: Era, 1988; edición más reciente: México: Era, 1994 (Biblioteca Era: Crónica). ISBN 968-411-173-8 (crónica sobre el terremoto de 1985).
Todo México I-VII. México: Diana, 1991-2002. ISBN 968-13-2093-X.
Tinísima. México 1992: edición más reciente: México: Era, 1993. ISBN 968-411-305-6 (novela).
Luz y luna, las lunitas. México: Era, 1994. ISBN 968-411-374-9.
Paseo de la reforma. Barcelona: Plaza & Janés, 1996 (Ave Fénix: serie mayor) ISBN 968-11-0193-6.
Las soldaderas. México: Era, 1999. ISBN 968-411-451-6 ISBN 970-18-2068-1.
Octavio Paz, las palabras del árbol. Barcelona: Plaza & Janés, 1998. ISBN 968-11-0299-1.
Las mil y una... La herida de Paulina. Barcelona: Plaza & Janés, 2000. ISBN 968-11-0405-6.
Juan Soriano. Niño de mil años. México: Plaza y Janés, 2000. ISBN 968-11-0331-9.
Las siete cabritas. México: Era, 2000 (Biblioteca Era: 40). ISBN 968-411-498-2.
Mariana Yampolsky y la bugambilia. México: Plaza & Janés, 2001. ISBN 968-11-0466-8.
La piel del cielo, Madrid: Alfaguara, 2001. ISBN 84-204-4241-0 (novela, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2001).
Tlapalería. México: Era, 2003 (Biblioteca Era: Narrativa). ISBN 968-411-564-4 (cuentos).
Obras reunidas. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica, 2005. ISBN 968-16-7812-5 (obra completa).
El tren pasa primero. Madrid: Alfaguara, 2006. ISBN 84-204-6983-1 (novela) Premio Rómulo Gallegos 2007.
La Adelita. México: Tecolote, 2006. ISBN 9709718525 (cuento infantil).
Amanecer en el Zócalo. Los 50 días que confrontaron a México. México: Planeta, 2007, ISBN 978-970-37-0610-5 (crónica).
La herida de Paulina: crónica del embarazo de una niña violada. México: Planeta, 2007. ISBN 9703706754 (crónica).
El burro que metió la pata. México: Tecolote, 2007. ISBN 9789709718768 (cuento infantil).
Rondas de la niña mala. México: Era, 2008. ISBN 9789684117129 (poesía).
Jardín de Francia. México: Fondo de Cultura Económica, 2008. ISBN 978-968-16-8582-9 (Colección: Letras Mexicanas).
Boda en Chimalistac. México: Fondo de Cultura Econónica, 2008. ISBN 9789681685638 (cuento infantil).
Paseo de la Reforma. México: Joaquín Mortiz, 2009. ISBN 978-607-07-0229-7.
No den las gracias. La colonia Rubén Jaramillo y el Güero Medrano. México: Era, 2009. ISBN 978-607-445-025-5 (crónica).
Octavio Paz: Las palabras del árbol. México: Joaquín Mortiz, 2009. ISBN ISBN 978-607-07-0228-0.
La vendedora de nubes. México: Diana, 2009. ISBN 9786070702532 (cuento infantil).
Leonora. México: Seix Barral, 2011. ISBN 6070706323 (biografía de Leonora Carrington).




Elena Poniatowska entrevista:


Luis Villoro

Luis Villoro


Escritor e intelectual nació el 3 de noviembre de 1922 en Barcelona, España, de padres mexicanos.



Obtuvo su doctorado en Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. En 1948 comenzó su labor docente como profesor en la Facultad de Filosofía y Letras. Profesor en distintas universidades de México, formó parte del grupo Hiperión fundado por Leopoldo Zea, que analizó la cultura de México. Discípulos del seminario de filosofía del español José Gaos, en el que llevó a cabo diversos trabajos de crítica histórica.
En El proceso ideológico, realiza una revisión de los planteamientos más modernos que se han formulado sobre el tema. En su obra destaca su análisis del concepto de ideología, que es una actitud implícita que otorga sentido a una situación histórica (El proceso ideológico de la revolución de independencia, 1953). Entre sus publicaciones destacan: Los grandes momentos del indigenismo en México; El proceso ideológico de la revolución de Independencia; Páginas Filosóficas; Signos políticos, y Creer, saber, conocer.
Ha sido Delegado Permanente de México ante la UNESCO en París (1983-87); Secretario de la Rectoría de la UNAM (1961-62); Director de la revista Universidad de México; fundador y coeditor de Crítica, Revista Hispanoamericana de Filosofía.
En diciembre de l986, obtuvo el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía. En 1989 le fue otorgado el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades. El 19 de octubre de 1989 fue designado Investigador Emérito del Instituto de Investigaciones Filosóficas.

Sobre su obra:

Los principales temas de la filosofía de Luis Villoro son los siguientes: la comprensión metafísica de la alteridad, los límites y alcances de la razón, el vínculo entre el conocimiento y el poder, la búsqueda de la comunión con los otros, la reflexión ética sobre la injusticia, la defensa del respeto a las diferencias culturales, y la dimensión crítica del pensamiento filosófico. Su larga trayectoria intelectual se puede dividir en tres etapas: una primera etapa de lo particular o de la filosofía histórica, una segunda etapa de lo universal o de la filosofía teórica, y una tercera etapa de “síntesis” o de la filosofía práctica.
La totalidad del proceso intelectual de Villoro, como ya anticipamos, figura en sus líneas fundamentales la dialéctica misma del filosofar en México. Su reflexión expresa el movimiento por el cual, partiendo de un reconocimiento de nuestra particularidad, el pensamiento se abre a lo "otro" – la tradición filosófico-cultural universal – para, pertrechado con los instrumentos conceptuales y críticos, y sobre todo con la posibilidad de contraste y mediación que esa tradición nos permite, volver nuevamente, y con una visión más aguda, a la comprensión de nuestra realidad concreta. Ya no se trata, en este momento de síntesis y equilibrio, de buscar o afirmar una supuesta "identidad nacional", sino de focalizar desde el ámbito mismo del pensamiento universal aquellas cuestiones que resultan fundamentalmente relevantes para nuestro comprender y actuar actuales. Después de un largo viaje, el filósofo vuelve al principio, regresa a la tierra, pero no viene con las manos vacías: trae consigo una "caja de herramientas" y el aire fresco de sus ideas renovadas.
En la biografía intelectual de Villoro podemos puntualizar ese proceso también en tres etapas fundamentales. En términos cronológicos aproximados, la primera – la postura particularista o de filosofía histórica – iría de fines de los cuarenta hasta mediados de los sesenta, la segunda – la universalista o de filosofía teórica –, de fines de los sesenta hasta mediados de los ochenta, y la tercera – la pluralista o de filosofía práctica –, de fines de los ochenta hasta nuestros días. Veamos en detalle estas tres etapas y la bibliografía correspondiente.


Obra:

 Volumen "El conocimiento" en Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía, Madrid, España, 1999.
 "Los linderos de la ética", CIICH, UNAM. México, DF, 1999.
 "Hacia un nuevo proyecto de nación", Fundación Heberto Castillo, México, 1999
 "Los grandes momentos del indigenismo en México", Fondo de Cultura Económica.
 "El proceso ideológico de la revolución de independencia", S.E.P.
 "Creer, Saber, Conocer", Siglo XXI
 "El pensamiento moderno (Filosofía del Renacimiento", Fondo de Cultura Económica.
 "El poder y el valor (Fundamentos de una ética política", Fondo de Cultura Económica
 "Estado plural, pluralidad de culturas", Paidós.
Sobre Luis Villoro: La pluralidad de México:




 Por: Yael Akim Ronzón Morell

Luis Zapata



Luis Zapata



Traductor, narrador y dramaturgo. Nació el 27 de abril de 1951 en Chilpancingo, Guerrero. 






Estudió la licenciatura en letras francesas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En 1976 obtuvo el primer lugar en el concurso de cuento Quetzalcóatl, por Hasta en la mejores familias y en 1977 con Deuxieme Pont (Segundo Puente).
Fue becario del Fondo Nacional de la Cultura y las Artes, de 1991 a 1992. Ha colaborado en El Nuevo Mal del Siglo (codirector), Punto de Partida y en el periódico Alianza Francesa. Parte de su obra ha sido traducida y publicada en E.U.
Ha traducido Renart el zorro, en colaboración de Angélica Martín del Campo (Premio editores, 1979); Vanidades, de Heifner en colaboración con C. Téllez (1980); Bom-crioulo de Adolfo Caminha (Traducción y Prólogo, Posada, 1989) y Tristán e Isolda de Béruol y Thomas (CNA, Cien del mundo, 1990).
Su obra es variada, por lo que incursiona en casi todos los géneros, desde su autobiografía, De cuerpo entero: Las cálidas tardes del cine Guerrero (UNAM / Corunda, 1990). En el cuento con: De amor es mi negra pena, panfleto y pantomima (1983) y Ese amor que hasta ayer nos quemaba (Posada, 1987).
En teatro es autor de obras como: De pétalos perennes (estrenada en 1983); La fuerza del amor (estrenada en 1989); La generosidad de los extraños, en colaboración con José Joaquín Blanco, (1990) y Plastic surgery, en coautoría con M. de la Garza (estrenada en 1990).
La novela es el género más prolífico de Luis Zapata, con títulos como: Hasta en las mejores familias (1975), El vampiro de la colonia Roma (Grijalbo, 1979), es la más polémica de sus novelas; De pétalos perennes (Katún, 1981), adaptación cinematográfica con el nombre de Confidencias, también se estrenó en teatro. En jirones (Posada, 1985); La hermana secreta de Angélica María (Cal y Arena, 1989) y ¿Por qué mejor no nos vamos? (Cal y Arena, 1992).
El acercamiento de Luis Zapata con el cine es desde niño: “(…) En Chilpancingo, donde vivía con su familia lograba convencer a su mamá, a alguno de sus abuelos o a la sirvienta, para que lo llevaran casi todos los días al cine, generalmente películas mexicanas”. Recuerda que desde los 3 ó 4 años le fascinaba y, aún ahora, no puede dejar una semana sin ir al cine, “aunque sea una vez. Y no es tanto una necesidad de ver buen cine –si te contara las últimas películas que he visto no lo creerías—; es una necesidad de ver cine” (El vampiro de la colonia Roma, una novela que muestra la vigencia del género picaresco en México. Por Elene Urrutia. Unomásuno, 15 de junio de 1979. P. 19)
Zapata opinó sobre la influencia que ha ejercido el cine en su manera de escribir: “(el cine influye). En gran medida. De niño casi no leí, fui analfabeto funcional. Yo no era de ver cine culto de directores, más bien eran los actores, las actrices; fui fan de Libertad Lamarque, me moría por tener un autógrafo de ella y finalmente lo tuve, Marga López… No me perdía esas películas…” (No me ubico en ninguna corriente literaria. Por Luis Enrique Ramírez. La Jornada, 17 de noviembre de 1995. P. 32)
Su trabajo como dramaturgo le ha aportado otras experiencias. Él parte de el supuesto de que un texto dramático es un texto incompleto, o que no está completo hasta que no tiene la otra visión del director y de los que participan en el montaje. “Es muy difícil que tú, como autor dramático o como guionista de cine, digas: ‘esto no responde a mi visión, no es así como yo imaginaba las cosas’. Es una reacción un poco egoísta y narcisista quizá; yo pienso que, cuando escribes ese tipo de textos, debes estar abierto a que tu visión de las cosas pase por la visión de otro creador; porque si quieres ser el dueño absoluto de tus textos, entonces mejor escribe novela o poesía o un género independiente. Y el texto dramático y el guión cinematográfico son géneros a medias, hasta que tu texto no se lleve a escena o filme, y ahí tiene uno que abrirse a la otra interpretación…” (Luis Zapata. Etnografía de la vida gay. Por Miguel Ángel Muñoz. Revista Mexicana de Cultura. Suplemento de El Nacional, 4 de mayo de 1997. P. 6 y 7).
De su novela De pétalos perennes se hizo una película llamada Confidencias (Dir. Jaime Humberto Hermosillo, 1982), Luis Zapata comenta los problemas sobre su realización: “El primero fue que la película se hizo con un presupuesto muy bajo; la idea era hacerla de manera independiente; entonces, un productor dio dinero, pero muy poco, y debido a lo mismo, la película tiene fallas técnicas. Por ejemplo, la fotografía no es muy buena, hubo escenas que no estaban del todo bien, pero no se pudieron repetir porque no había dinero, y además se filmó muy rápido, en dos o tres semanas, aquí en Cuernavaca, por cierto. Creo que quedó bien, a mucha gente le gustó, por los comentarios que oí, pero de alguna manera si se hizo con muchas limitaciones. Y el mismo problema tuvo con la distribución…” (Luis Zapata: 15 años del vampiro de la colonia Roma. Por Miguel Ángel Muñoz. Sábado, Suplemento cultural de Unomásuno, No. 831, 4 de septiembre de 1993. P. 4)
Finalmente, a Luis Zapata se le cuestionó:
“—¿Qué sueño te falta por realizar en tu vida?
“—Dirigir una película. Es mi segundo hobby, pero nunca me han dado chance. Sólo en mis fantasías” (Primera Fila, Suplemento del periódico Reforma, 22 de marzo de 1996. P. 18).





Sobre su obra:


A pesar del gusto de Luis Zapata por incursionar en diversos géneros artísticos, es la novela el que le ha resultado el más fecundo y por el que es mayormente identificado y reconocido.
Hasta en las mejores familias (Méx., Novaro) en el año de 1975 con la que Luis Zapata debutó como novelista. En esta obra se deja ver la simiente de lo que ha de caracterizar su narrativa enfocada en la “problemática homosexual cuyo entorno es casi siempre un ambiente urbano además de sus constantes alusiones al cine.” Con Hasta en las mejores familias, Zapata obtuvo el premio Quetzalcóatl –que era otorgado en Cuernavaca– y ganó un lugar como finalista en el concurso Premio Internacional de Novela México de la Editorial Novaro.

El vampiro de la colonia Roma en 1978. Historia en la que las cacerías del amor urbano configuran el retrato de un amoroso marginal como héroe de la picaresca moderna - en un concurso para novelas inéditas promovido por editorial Grijalbo. La obra resultó ganadora y en 1979 se publicó por primera vez (Méx., Grijalbo); desde un inicio suscitó un escándalo nacional e incluso internacional en el sentido de que volvía visible y le daba voz pública al mundo homosexual. El escándalo en el país respondía “a la mochería que prevalecía en el gobierno, en la prensa, en algunas empresas, en la academia, y por fortuna no encontró eco”; en ocasiones se atacó al libro sin siquiera haberlo leído –como fue el caso de Juan Rulfo o Sergio Magaña –; y se llegó incluso a recomendar vender el libro en bolsas de plástico para evitar que la gente hojeara lo que era considerado un texto “pornográfico” El vampiro de la colonia Roma, publicada en inglés con el nombre de Adonis García: A Picaresque Novel, generó en Estados Unidos críticas favorables debido a que –señala Luis Zapata– no existían los mismos prejuicios ni la tradición machista que había en México; en Gran Bretaña la obra fue confiscada por las autoridades por “indecente, pornográfica y obscena”. Hoy El vampiro de la colonia Roma es considerada una obra clásica en la literatura gay mexicana y latinoamericana. Desde su publicación se han vendido entre 70 y 80 mil ejemplares. En 2009, con motivo de haberse cumplido 30 años desde que se publicó por primera vez, se realizaron varios festejos conmemorativos en la Ciudad de México: en la XXX Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y en el Palacio de Bellas Artes

De pétalos perennes (Méx., Katún), publicada en 1981, tuvo muy buen recibimiento. John S. Brushwood, uno de los más eficaces y fervientes críticos extranjeros de la literatura mexicana, señaló que se trataba de “una representación excelente, totalmente dialogada, de las fantasías sexuales de una señora burguesa, una caracterización magistral”. En 1982 De pétalos perennes se llevó al cine con el nombre de Confidencias; la película fue dirigida por Jaime Humberto Hermosillo y los papeles protagónicos estuvieron a cargo de Beatriz Sheridan y María Rojo. En 1983 De pétalos perennes se estrenó por primera vez en teatro bajo la dirección de José Estrada. Además, esta misma obra fue merecedora de una emisión radiofónica por entregas en Radio UNAM.
Luis Zapata publicó en 1983 Melodrama (Méx., Enjambre), obra que es considerada la primera novela rosa de tema homosexual en la narrativa mexicana y que trata de la relación amorosa entre un atractivo joven y un detective casado. En 1989 esta obra fue llevada al teatro con el título La fuerza del amor.

En jirones (Méx., Posada) apareció dos años después de su novela anterior, en 1985. En jirones es un texto de corte psicológico y existencial cuyo tema central es la relación amorosa, pasional y carnal entre dos hombres, que como toda relación está provista de altibajos. En 1997 se estrenó en Puebla una versión libre de esta obra para teatro. 

En 1989 La hermana secreta de Angélica María (Méx., Cal y Arena) fue publicada. Esta obra destaca por ser una de las pocas obras literarias que tiene como protagonista a un hermafrodita, y también por poseer una estructura y un desarrollo muy cercanos al lenguaje del cine.
¿Por qué mejor no nos vamos? (Méx., Cal y Arena), cuya primera edición data de 1992, es una parodia del género cinematográfico estadounidense llamado “road movie” y que se caracteriza porque su argumento se desarrolla a lo largo de un viaje. Esta obra refleja además la gran capacidad que posee el autor para el diálogo novelesco.

En La más fuerte pasión (Méx., Océano), publicada en 1995, Luis Zapata vuelve a recurrir al diálogo como técnica narrativa. En esta novela los protagonistas son un hombre de negocios de posición económica acomodada y de edad madura, y un adolescente de 19 años, “el típico joven posmoderno: pragmático, adicto al ejercicio, hedonista, vanidoso e incluso narcisista, cínico al punto de ser cruel, y materialista al grado de reconocer al dinero como el único dios”; el hombre de negocios se enamora desesperadamente del joven, quien es hijo de su mejor amiga.

Los postulados del buen golpista (Méx., Cal y Arena) apareció también en el año de 1995. Esta novela tiene como protagonista a una mujer que vive gracias al robo menor a grandes almacenes; la protagonista narra su vida a un amigo durante una larga conversación.

En 1999, Luis Zapata publicó Siete noches junto al mar (Méx., Colibrí). La trama de esta obra gira en torno a la reunión de cuatro amigos en Pie de la Cuesta, Acapulco, quienes durante siete noches relatan las historias de sus vidas. Con Siete noches junto al mar, Luis Zapata se consagraría como un maestro del género de la literatura oral u oralidad ficticia.

Su última novela publicada es, hasta ahora, La historia de siempre (Méx., Quimera) que data de 2007. En esta novela Zapata representa un tema controversial en las parejas heterosexuales y homosexuales: la infidelidad. Dos hombres son los protagonistas, de quienes se desprende una historia centrada en el deseo, una historia de amor, fobias y manías, de encuentros y desencuentros.

Su Blog:

Entrevista: Luis Zapata, de cuerpo entero:


Por: Yael Akim Ronzón Morell